14/5/09

EL LEPROSO


Cuando Jesús bajo del Monte, lo siguió mucha gente.
Y se le acerco un Leproso y le dijo: ¡Señor! si quieres limpiarme, tú puedes limpiarme.
Jesús alargo la mano y le dijo: “lo quiero, limpio”. Su lepra desapareció inmediatamente.
¿Nosotros alargamos la mano, o el pie, para la ayuda del prójimo?
Queremos al hermano tal y como es, o vemos primero si el hermano es capaz de realizar lo que quiere, aún con sus dificultades; Aquí le hacemos Honor al nombre de Tomás, ver para creer; en vez de hacerle honor al nombre de Cristo, nuestro Señor.
Porque ahí está Dios, que es el mediador de todos los hombres, ¡Pero! en vez de alargar la mano al enfermo, al pobre al necesitado la retiramos de ellos, porque no es de nuestra misma condición, ya esta escrito: Él siendo de codician Divina, no reinvicó los hechos con Dios, sino que se despojo de todo.
Siendo rico se hizo pobre, para estar con el pobre, estuvo preso, para estar con todos los presos de diferentes formas: El preso de prisión, El mudo, el ciego, el sordo, el paralítico etc; y no nos damos cuenta que en ellos está Jesús, Crucificado; Y si en ellos está Jesús, que es lo que no puede hacer; porque toda obra buena, viene del Señor, nuestro Creador.
Y murió por nosotros en la Cruz, la Cruz que cada Cristiano debe llevar con respeto, porque en la debilidad esta el Señor.
Él Siendo el Rey de Reyes, y Señor de Señores, murió Crucificado en medio de los ladrones, siendo el “Santo”.
Cuando murió se llevó con Él al Ladrón, y lo sentó en los Cielos.
Aquí Jesús se presenta Misericordioso con el leproso, no importándole como estaba, sino que de esa manera lo quería, y por Amor lo limpio de la Lepra, que fue un Milagro, milagro que pudo hacerlo porque el leproso creía en Jesús, y Sabía del Poder que tenía, Tiene y tendrá para sanar los enfermos; ¡Pero!
En el mundo existen varias enfermedades como: la enfermedad, Carnal y la peor enfermedad la Espiritual; porque la carnal se puede controlar con buenos médicos, siempre con la Fe y esperanza, que es lo último que el cristiano no debe perder, porque donde hay Fe y Esperanza verdadera, hay esta el Milagro de Jesús, ¡pero! la enfermedad Espiritual no, porque esa enfermedad proviene del Corazón, de las malas obras donde uno no cree en Dios, sino que es una persona sin Fe, sin esperanza, por no creer en el salvador.
Nosotros los “Cristianos”, debemos seguir el ejemplo de Jesús; cuando nosotros alargamos la mano; ¿Con qué sentido lo hacemos? Para hacer el bien o el mal.
Cuando nosotros queremos hacer algo nuevo y bueno, ¿Qué pasa? ¿Alargamos la mano para ayudar al prójimo, o alargamos el pie, para hacerlo tropezar, e impedirle lo quiere conseguir y quiere realizar?
Los cristianos en vez de creer que si puede hacerlo, como creyó el leproso en Jesús, que lo dejó limpio por creer de verdad en Jesús, y pudo hacer el Milagro, y lo dejó limpio de la lepra.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿como obtener el medallón?

Adriana González dijo...

Oremos, para recibir de Dios el don de ser misericodiosos, a muchos nos cuesta ayudar al más necesitado, por temor a ser rechazado o simplemente porque nuestro corazón esta tan duro y cerrado que no tenemos acción alguna ante quien requiere una mano amiga. Me gusta lo que escribes Santina. Besos!

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